Discurso y verdad
Fragmentos de conferencias de Michel Foucault en Berckley, 1983. (Adaptación)
(La traducción es para uso interno de la cátedra. Por favor, no citar. Versión completa en El último Foucault de Tomás Abraham y en ingles está disponible en Internet)
El significado de la palabra “parrhesía”
La palabra “parrhesía” apareció por primera vez en la literatura griega en Eurípides 484-407 AC, pero también puede encontrarse en otros textos escritos al final del siglo IV y durante el siglo V. Se traduce en general como “palabra franca”.
Parrhesía y franqueza
Etimológicamente "parrhesiazesthai" viene de “pan”= “todo” y “rhema”= “lo que es dicho”. El que usa la parrhesía, el parrhesiastés, es alguien que dice todo lo que tiene en mente, que no oculta nada, que abre su corazón y mente completamente ante otras persona a través de su discurso. La audiencia puede comprender exactamente lo que el hablante piensa.
La parrhesía se refiere, entonces, a un tipo de relación entre el que habla y lo que dice. El hablante evita todo tipo de fórmulas retóricas que pudieran velar lo que piensa. Por el contrario el parrhesiastes usa las palabras y las fórmulas más directas que encuentra. Mientras que la retórica le brinda al hablante técnicas para ayudarlo a influir sobre la mente de sus destinatario, el parrhesiastés actúa sobre la mente de otra personas mostrándole tan directamente como es posible lo que realmente cree.
Si distinguimos entre el sujeto de la enunciación y el sujeto gramatical del enunciado podremos decir que aquí hay también un “sujeto del enunciando”, que refiere a la creencia o la opinión del hablante. En la parrhesía el hablante enfatiza el hecho que es a la vez sujeto de la enunciación y del enunciando, que él mismo es sujeto de la opinión que refiere.
La “speech activity” específica de parrhesiastés sería de esta forma: “Yo soy el que piensa esto o aquello:” He usado "speech activity" más que “speech act” (Austin) para distinguir el uso del parrhesiatés de otros usos habituales. El hecho de la parrhesía está vinculado a cierta situación social: hay un status diferente entre el que habla y su audiencia dado por el hecho de que el que habla dice algo que lo pone en peligro, que representa un riesgo para él.
Parrhesía y verdad
En algunos pensadores (por ejemplo, Platón) parrhesía tiene un significado negativo, asociado a charlatanería. Pero la mayoría de la veces aparece como relacionado a la palabra verdadera, con valor positivo. Pero, ¿el parresiastés dice que lo que piensa es verdad o que dice la verdad? Yo creo que el parrhesiastés dice la verdad porque lo piensa y lo piensa así porque realmente es verdad. El parrhesiastés no es simplemente alguien sincero: dice y piensa la verdad. Una característica de parrhesía es la coincidencia entre creencia y verdad.
Es interesante comparar el concepto con la noción cartesiana de evidencia. Desde Descartes la coincidencia entre creencia y verdad se obtiene a través de una experiencia mental, la evidencia. Pero para los griegos, la coincidencia entre creencia y verdad no tiene lugar en una experiencia mental sino en una actividad verbal. No hay tampoco lugar para la duda, como en el caso cartesiano. No parece haber problema con el modo de adquirir la verdad porque está garantizada por ciertas cualidades morales que posibilitan el acceso a la verdad. El parrhesiastés es alguien que tiene las cualidades morales requeridas para conocer la verdad y compartirla con los otros.
Lo que posibilita la sinceridad del parrhesiastés es su coraje. Lo que él dice siempre es peligroso.
Parrhesía y peligro
El parrhesiastés es tal si y sólo si corre un riesgo. Una maestra de gramática dice la verdad a sus alumnos y nadie tiene duda de eso, pero no es un parrhesiastés. Ahora, el riesgo no es siempre de vida, aunque así lo es en casos extremos. Si le tengo que decir a un amigo una verdad a riesgo de perder su amistad, soy un parrhesiastés. Si en un debate político un orador dice algo a riesgo de perder su popularidad, es un parrhesiastés. Parrhesía es, por lo tanto, tomar coraje frente al peligro: demanda coraje para decir la verdad. Una persona con poder, un tirano, no puede ser parrhesiastés porque no corre riesgos.
Parrhesía y criticismo
La parrhesía implica también que lo que se dice puede injuriar o dañar al interlocutor, por ejemplo indicándole que no está en buen camino. Tiene la función de criticismo. No basta con demostrar la verdad ante un interlocutor: consiste en decirle lo que debe y no debe hacer, cómo se debe comportar.
Es una situación de criticismo frente a alguien que muchas veces tiene una posición de superioridad con respecto al parrhesiastés. El parrhesiastés viene “de abajo” y les habla a los “de arriba”. Es por eso que en la antigua Grecia, un maestro o un padre no podían ser parrhesiastés, pero sí lo eran un filósofo que criticaba a un tirano, un ciudadano que criticaba a la mayoría o un alumno que criticaba a su maestro.
El uso de parrhesía implica que el enunciador conoce su status. Un esclavo o alguien que no participa de la vida política no es usualmente un parrhesiastés. El enunciador debe ser un ciudadano que posee esas cualidades personales, morales y sociales que le garanticen la posibilidad de hablar. Claro que esta capacidad de hablar libremente que tienen los ciudadanos entra en riesgo cuando lo que se dice va en contra o amenaza lo que piensa la mayoría. Son conocidas las leyes atenienses que enviaban al exilio al que proponía algo contrario a la mayoría. En este caso el contexto institucional nos lleva a distinguir entre la parrhesía en democracia de otras, como la parrhesía en monarquía en la cual el consejero le da al soberano un consejo honesto y eficaz.-
Parrhesía y deber
La última característica de la parrhesía es ésta: decir la verdad es considerado un deber. El orador que dice la verdad a alguien que puede no aceptarla, que puede ser mandado al exilio o castigado, es libre de guardar silencio. Nada lo fuerza a hablar pero él siente el deber de hacerlo. No es un caso de parrhesía cuando un criminal es forzado a confesar su crimen. La parrhesía está relacionada con la libertad y el deber.
En resumen, parrhesía es una clase de actividad verbal en la cual el que habla tiene una relación especial con la verdad a través de la franqueza, una cierta relación con su vida en cuanto al peligro, una cierta relación con otras personas a través del criticismo y una cierta relación con la ley moral a través de la libertad y el deber. Más precisamente, la parrhesía es una actividad en la cual un hablante expresa su relación personal con la verdad y pone en riesgo su vida porque reconoce que decir la verdad es un deber para ayudar a otras personas. En parrhesía el que habla usa su libertad y elige la franqueza en vez de la persuasión, la verdad en vez de la falsedad o el silencio, el riesgo de vida en lugar de la seguridad, el criticismo en lugar de la adulación, el deber moral en vez del interés personal o la apatía. Esa es en general el sentido positivo de esta palabra en todos los textos griegos entre el siglo IV y el V A.C.
viernes, 25 de julio de 2008
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