Definiciones de discurso político
1. “Calificamos de políticos aquellos discursos cuyo ‘contenido’ se refiere de manera explícita al funcionamiento, la estructura y el poder del Estado, a la relación entre el Estado y los partidos y a la relación entre los movimientos sociales, los partidos y el Estado.” (Emilio de Ipola, seminario sobre “Teoría de las ideologías”, dictado en México en 1979)
2. “Es difícil, [...] en el estado actual de nuestros conocimientos sobre el funcionamiento de los discursos sociales, imaginar otro procedimiento [de identificación] que el que consiste en asociar de una manera general el concepto de ‘discurso político’ a la producción discursiva explícitamente articulada a las instituciones del Estado.” (Eliseo Verón. “La palabra adversativa. Observaciones sobre la enunciación política”. En El discurso político. Lenguajes y acontecimientos. Buenos Aires, Hachette, 1987, pp. 13-14)
3. “La característica formal más evidente del discurso de la política es, a nuestro modo de ver, el predominio casi hasta la hipertrofia de la función argumentativa que, como hemos visto, es una función inherente a todo discurso. El discurso de la política es ante todo un discurso argumentado que se presenta como un tejido de tesis, argumentos y pruebas destinados a esquematizar y ‘teatralizar’ de un modo determinado el ser y el deber ser políticos ante un ‘público’ determinado y en vista de una intervención sobre este público.” (Gilberto Giménez. Poder, estado y discurso. Perspectivas sociológicas y semiológicas del discurso político-jurídico. México, unam, 1981, p. 128)
4. “Lo que definirá para nosotros el carácter político de un discurso no será solamente, ni siquiera prioritariamente, el hecho de que ‘hable de política’ (criterio semántico), sino el que realiza ciertos tipos de actos transformadores de relaciones intersubjetivas (criterio sintáctico y/o pragmático): él otorga un lugar a los sujetos ‘autorizados’ (con ‘derecho a la palabra’), instaura ‘deberes’, constituye las ‘esperas’, genera la ‘confianza’.” (Oscar Landi. El discurso sobre lo posible (La democracia el realismo político), Buenos Aires, CEDES, 1985)
5. “Enunciar una palabra política consiste entonces en situarse a sí mismo y en situar tres tipos de destinatarios diferentes, por medio de constataciones, explicaciones, prescripciones y promesas, respecto de las entidades del imaginario: por un lado, respecto de aquellas entidades con las cuales el enunciador busca construir una relación –los metacolectivos– y, por otro, respecto de la entidad que funda la legitimidad de la toma de palabra, el colectivo de identificación.” (Eliseo Verón. Ob. cit., p. 23)
6. “El discurso peronista reunía las características típicas de todo discurso político, esto es: a) su temática estaba centrada explícitamente en el problema del control de las estructuras institucionales del estado y del poder; b) se presentaba, de manera no menos explícita, como un discurso polémico, es decir, como un discurso que se propone, entre otros, el objetivo expreso de refutar y descalificar al discurso opositor, y c) incluía, entre sus condiciones de producción, un cierto cálculo, una cierta evaluación de sus efectos ideológicos y políticos inmediatos.” (Emilio de Ipola. Ideología y discurso populista. Buenos Aires, Folios, 1983, p. 120)
viernes, 25 de julio de 2008
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